sábado, 21 de abril de 2012
Sábado de reencuentro de primos en Florida
El viernes 13 de abril salimos de Núñez a la tarde. Nos despidieron en la vereda Marina, Vilma, Zeta, Sandra (nuestra paisajista), Florencia y Juan (sus colaboradores), y María (literalmente vecina de enfrente). Nuestro barrio es, decididamente una bonita vecindad, como diría el Chavo. Ale saludo contento a todos los que nos deseaban buen viaje, pero llegando a la esquina se puso a llorar en silencio diciendo que iba a extrañar a Vilma. Esta perra cataliza todas sus nostalgias, siempre que llora cuando estamos lejos, la nombra a ella.
Se durmio en el taxi y en Ezeiza ya estaba en modo viaje internacional. Se sabe todas las rutinas, las colas que son largas, las que pasan rápido, cual es el barcito donde pedimos el tostado (carísimo!) antes de salir. El vuelo fue super plácido, se durmió despues de ver Jessie dos veces seguidas y comer su cena y parte de la mía, y se despertó aterrizando en Miami.
Llegamos a la casa de Pablo y María super temprano. Ale fue derechito a buscar la llave de Scooby que nos habían dejado escondida (desde salir de casa no hacía más que planear como iba a buscarla, era más aventura eso que el viaje atravesando el continente). Los chicos dormían, pero ahí nomás se despertó Juanito, y fue mortal ver como se pusieron a jugar en 10 segundos con los Lego, como siguiendo la historia interrumpida en Urbana cuando nos visitaron en febrero. Al rato se sumó Anita y desayunaron mientras armaban delirante historia que incluia personajes de StarWars y el mini cooper de las Barbies.
Clarita apareció al rato en brazos de María, es bella esa bebé. Digo, todos los bebés a los cuatro meses son tiernos (“cute” como dicen los yanquis), pero esta es objetivamenbe bella, como una muñeca plácida, observando todo alerta y zen al mismo tiempo.
La pasamos lindísimo con Ale colados en la rutina de fin de semana de los Iacoviello Solari. Mucho juego en el playroom hiper luminoso de su casa, ratos chapoteando en la pile del jardín, una escapada al Dolphin para compranos Anita y yo un par de prendas ultra cool en Desigual mientras los tres varones nos esperaban con cara de aburridos afuera. Terminamos el día con asadito a la noche con Maite, sus tres nenas seguidísimas que me recuerdan mi propia infancia (Caro, Oli y Valu), y Churro, el cachorro Havanese que protagoniza el video al principio del post. Si, no es a cuerda ni a batería, es de verdad verdadera esa bola de pelos que corretea con los chicos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario